Ella tenía un motivo para seguir adelante!
Después de días de tratamiento médico, tres intervenciones quirúrgicas, ella me miró a los ojos y me pidio no aferrarme a seguir con procedimientos que la lastimaban…. Era mi paciente, la que me había perdonado y ahora solo quería descansar. Tras un pronóstico desfavorable para su vida, suspendimos aquella tarde su tratamiento. Al dia siguiente vi en su mesa unas figuras y un par de fotos de su nieta, tomó mi mano y la sujeto tan fuerte que sentí que iba a desplomarme en cualquier momento. Semanas después la ví cruzar por la salida llevando en los brazos esas fotos… Ella tenía un motivo para seguir adelante y yo tenía un motivo para seguir con mi vocación…..














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