Mis padres me permitieron vivir y hoy sé que tengo una razón en este mundo.

Creà que mi vida era ordinaria y no merecÃa vivir…esa semana me entere que fui un embarazo no planeado y que fui la razón por la que mis papas se casaron; en ese momento supe que si ellos fueron capaces de afrontar esa situación y (junto con Dios) permitirme vivir yo puedo aportar algo bueno al mundo.









Sindica


