Qué es i-miracle?Escribe tu milagro!Déjanos tus comentarios!LogIn


Regalo

Published on Noviembre 8, 2007

Un día viajando con la familia por Chiapas, paramos a comer y la cocinera ya grande de edad hacia verdaderas delicias, por lo que le pregunté por sus mejores recetas, después de platicar un rato y de convivir con mi familia me pregunto: ¿Le has pedido regalo de Navidad a tu padre? (refiriéndose a Dios) Por lo que le contesté que no, que nunca lo había hecho en forma de petición de regalo navideño sino que la mayoría de las veces le hacia suplicas. Ella me dijo que le pidiera algo esta navidad y esbozó una hermosa sonrisa a pesar de sus facciones tan ancianas. Nos despedimos. En nochebuena y después de estar pensando seriamente el asunto, finalmente le pedí a Dios… Juventud. Después de un tiempo y ya olvidado el asunto, mi esposa se dio cuenta que estaba embarazada. Teníamos planes de operarme y de cambiar de residencia pues con los hijos ya grandes podíamos intentar algunos planes. Y regresamos a pañales otra vez, al ambiente de Kinders y familias jóvenes, a hacerla de caballito y de compañero de juegos, de cómplice y villano en los duelos, y me fui dando cuenta que por las fechas y los tiempos, Dios me cumplió mi regalo de padre, en la forma menos esperada por mi, pero rebasando todas mis expectativas.

Hoy puedo asegurar que retrasó cronológicamente mi envejecimiento, dándome además la oportunidad de, con la experiencia, llenarme de emociones que no aprecié en su real magnitud, con mis otros hijos, por simples. La próxima vez que le pida un regalo navideño a mi Padre, les aseguro que solo pediré lo que el quiera mandarme, pero que tiene que ser… solamente… mejor que el anterior.